
El descubrimiento, asegura Solmi, es en realidad “un invento que ya fue inventado”, porque él, que viene de una familia de tradición fierrera, sabe que el agua fue un recurso se utilizó, varias veces en la historia, para potenciar los motores: en la Segunda Guerra Mundial lo usó la aviación y quedó en el olvido cuando llegó la turbina, le sacó provecho la fórmula 1, lo usaron los corredores de rally para cruzar la cordillera.
Para Víctor Solmi el futuro de los combustibles es el hidrógeno y la familia ya lo está investigando. Sin embargo, asegura que la solución no llegará a tiempo y por eso, para “estirar” la duración del petróleo y para reemplazar total o parcialmente el uso de soja, “el biodiesel de agua puede resultar una solución efectiva".
El invento ya está patentado en 150 países y hoy recibe otro premio de la Fundación YPF. Despertó interés entre las petroleras, asegura Solmi, y subraya: “vino la gente de Petrobrás Brasil para ver de qué se trataba el proyecto de Solmi".
Fuente: Boletín argentino



